| | | | | | | |  | | | | | Webmaster: Feli Ruiz
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| | | Los tres secretos del diablo | | Atrapados en un mundo que ya no los necesita, los protagonistas de esta novela inician la aventura más ambiciosa que el hombre haya podido imaginar. | |

| Podemos pensar que el progreso lleva consigo necesariamente un coste deshumanizador; asimismo, que avanzar en la sociedad implica renunciar a valores. Incluso que es necesario empezar desde niño una interminable competencia para, al final, "poseer", "ser alguien"; y que estos conceptos siempre necesitarán un punto de comparación con alguien, normalmente que esté cerca. Sin embargo, la lectura de la novela desprende un agradable aire fresco; quizá proceda de "lo que debería ser"; o porque nos perfila caracteres libres, auténticos librepensadores, personas que van más allá de las modas, que quieren conocer la sociedad en la que viven -así, Margaret-, la verdad del comportamiento humano.
La irracionalidad del hombre nos ha ofrecido a lo largo de la historia ejemplos verdaderamente desoladores. Vemos personas que se han especializado en destruir a los más débiles, en señalar culpables de no sé que cosas. Quizá, me atrevo a pensar, que el mal a gran escala sea un elemento que cohesione a sus cómplices, que cree vínculos indestructibles, que consolide el poder de unos pocos.
A lo mejor no sería necesario viajar a África para contemplar las raíces de la miseria humana. Pero es que posiblemente, seamos tan complicados en el primer mundo, superponiendo capas y capas de apariencia; y tanto ropaje puede hacer difícil un estudio reflexivo. Es posible, también, que nosotros mismos seamos el más claro ejemplo de lo mejor y de lo más espantoso.
Sin embargo, dejemos que Antonio nos escriba una segunda entrega, que profundice en las intrincadas selvas de Ruanda y del ser humano, que nos vuelva a sorprender.
Carlos García Mata Logroño, 15.01.2002 |
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