| | | | | | | |  | | | | | Webmaster: Feli Ruiz
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| | | Los tres secretos del diablo | | Atrapados en un mundo que ya no los necesita, los protagonistas de esta novela inician la aventura más ambiciosa que el hombre haya podido imaginar. | |

| El viaje a los sentimientos implica asumir perspectivas o valores que valgan la pena. Lo cierto es que el mundo que nos ha tocado vivir no pone fácil tomar el camino de las decisiones vitales audaces.
La máquina burocrática y económica que nos gobierna quiere, y además fabrica, ciudadanos conformistas y ociosos de pensamiento. Y a lo mejor, los valores que dominan en verdad nuestra sociedad -me refiero a aquellos que manejan los hilos de la apariencia-, no son los que hay que llevar en nuestro equipaje. Los medios de comunicación se pierden muchas veces, y me temo que no sea involuntariamente;
solamente parecen interesados en dar satisfacción a los férreos engranajes políticos o económicos que los sustentan. Pero, ¿qué nos ocultan?, ¿qué medias verdades nos bombardean a cuatro columnas?. La trayectoria de Tom arranca, precisamente, de cierto acontecimiento que el lector descubrirá en el relato. A veces, el interés nacional es un producto que vende, ya sea porque tiene gancho o, en otras muchas ocasiones, porque se impone y, si te descuidas, te aplasta.
El progreso se asoma ante nosotros entre grandes anuncios luminosos y de sonrisa, por cierto, asquerosamente blanca. Pero si no se ajusta a su fin primordial, la calidad de vida de las personas, al final solamente supondrá beneficio económico a corto plazo para pocas personas, aquellas que acaparan entre sus manos ingentes recursos económicos. Y ello, aunque no quede un solo bosque sin talar, una sola playa a la que no regresen nuestros desperdicios o el combustible que mueve nuestras máquinas; ¡serían tantos los ejemplos!. |
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